Tiene la forma clásica de butaca de descanso: una carcasa que sube hasta los 103 cm y se cierra en los brazos, y dentro el asiento y el respaldo acolchados. Va sobre una base de cuatro aspas de metal negro, más ligera a la vista que un pie macizo, y es la más estrecha de las tres giratorias que han llegado, 66 cm, por si el rincón va justo. Gira 360° y bascula hacia atrás al recostarte; el regulador de tensión deja el balanceo más suave o más firme. El asiento tiene 20 cm de grosor y 52 de fondo. El reposapiés va a juego, con la misma base de aspas, y se vende junto con la butaca, no por separado. La tela lleva tratamiento antimanchas: los derrames del día a día, como un café o un zumo, se quitan con un paño húmedo si los limpias a tiempo. Va en beige, gris y taupe.
Butaca: 66 cm de ancho × 93 cm de fondo × 103 cm de alto. Asiento de 52 cm de fondo y 20 cm de grosor; respaldo de 66 cm de alto; brazos de 14 cm de ancho. Reposapiés: 49 cm de ancho × 41 cm de fondo × 44 cm de alto. Tolerancia de ±2 cm. Llega en 1 bulto de 79×65×56 cm y 24 kg.
Tapizado en tela Corona, 95 % poliéster y 5 % nailon, con tratamiento antimanchas, resistencia al cigarrillo, certificado OEKO-TEX Standard 100 y entre 45.000 y 60.000 ciclos en el test de abrasión. Base giratoria de 360° con mecanismo basculante y regulador de tensión; base de aspas de metal en acabado negro, con tapones. Soporta hasta 120 kg. Llega por montar; una persona puede con ello. Nota sobre el color: los tonos de las fotos son orientativos y pueden variar según el brillo de cada pantalla y la luz de la habitación. Si el tono es determinante, ven a verlo a Daimús o al Grau de Gandia.